La ministra francesa de Deportes, Amélie Oudéa-Castéra, se bañó este sábado en las aguas del Sena, en pleno centro de París, un gesto muy simbólico de cara a los inminentes Juegos Olímpicos, que empiezan en 13 días.
Un baño simbólico en aguas del Sena
Oudéa-Castera, equipada con un traje de neopreno, nadó durante algunos minutos en una zona marcada por boyas a la altura del histórico puente de Alejandro III. El baño ha tenido lugar en compañía de Alexis Hanquinquant, campeón olímpico de paratriatlón y abanderado de la delegación francesa a los Juegos Paralímpicos.
Compromiso cumplido con la calidad del agua
“Ha sido fabuloso, una felicidad total, ha sido genial”, declaró la ministra a la radio RMC al salir del agua, que además estaba “muy buena, a 20 grados”. “Compromiso cumplido”, proclamó, en referencia al objetivo de todas las administraciones de lograr que el agua del Sena fuera apta para disputar en ella algunas pruebas olímpicas.
Un guiño político y mejora en la calidad del agua
Además de simbólico en cuanto a la seguridad de las aguas del Sena para los nadadores, el baño no deja de ser un guiño político, ya que la ministra se ha adelantado a la alcaldesa de París, la socialista Anne Hidalgo, que había prometido bañarse en el río, pero lo había aplazado hasta el próximo miércoles debido a que la calidad de las aguas no terminaba de mejorar.


