Kevin Harvick reacciona a la penalización de Austin Dillon en NASCAR
Opiniones interesantes de Kevin Harvick
El ex campeón de NASCAR, Kevin Harvick, dio algunas opiniones interesantes sobre la penalización de Austin Dillon y su decisión de apelar la decisión de NASCAR durante el último episodio de “Kevin Harvick’s Happy Hour”.
Harvick cree que si Dillon solo hubiera golpeado a Joey Logano y no a Denny Hamlin también, NASCAR lo hubiera dejado en paz. Sin embargo, el doble choque fue demasiado flagrante como para que NASCAR lo ignorara.
La segunda acción de Dillon
Harvick declaró: “Creo que si solo hubiera sido el primer golpe a Joey Logano, nadie hubiera estado en desacuerdo. Pero creo que llegamos a este punto y NASCAR se ve obligado a tomar estas decisiones debido a la segunda acción contra Denny Hamlin. Es difícil ganar en una apelación en esta situación, ya que los datos muestran que Dillon acelera y golpea por detrás al auto No. 22, y luego el ángulo de dirección es excesivo con el auto No. 11”.
Las apelaciones siempre son difíciles de ganar, y en este caso en particular, Harvick cree que NASCAR ha establecido un límite debido a las lesiones y situaciones similares que han ocurrido recientemente.
La necesidad de una regulación más estricta
Harvick cree que con la mayor agresividad que hemos visto de los conductores debido a los vehículos Next Gen, es necesario establecer una regulación para desalentar el simple hecho de chocar por detrás al oponente para ganar posición.
El ex campeón agregó: “Puedes ser más agresivo con este auto. Puedes golpear más fuerte a otros conductores, pero creo que es necesario añadir una regulación más estricta sobre el manejo agresivo en el libro de reglas de NASCAR, o de lo contrario, esto continuará. Hemos visto cómo se ha vuelto un desastre en algunas carreras, como en The Clash y en las carreras en circuitos, debido a los reinicios y empujones. Necesitamos una regulación más rápida y eficiente con la tecnología actual”.
El impacto de la situación de Austin Dillon
Solo el tiempo dirá cómo la situación de Austin Dillon cambiará el curso de NASCAR en el futuro, pero Kevin Harvick cree que tendrá un efecto profundo, ya que considera que el límite de la conducción agresiva ha sido alcanzado.


